De La Telemática al Social Media – Parte I

“Una breve historia del tiempo”

— Dedicado a la “Sinergia”, a la “Alta cohesión” y al “Bajo acoplamiento”.

“Una breve historia del tiempo” es una obra del físico inglés Stephen Hawking, en la cual presenta asuntos de una enorme complejidad, despojándolos de fórmulas matemáticas y lenguaje científico. Así Hawking logró tratar temas como el Big Bang y los agujeros negros, en un lenguaje coloquial, pudiendo llegar al lector no especializado en estos temas.

Jugando con las palabras encontré un analogía con lo que aquí quiero relatar: una breve historia de tiempos recientes, poco más de una década; un repaso de lo que algunos de nosotros vivimos en ese tiempo, y las interesantes transformaciones que se fueron dando.

Esto será una entrega por partes, y esta es la primera de ellas.

Sinergía, alta cohesión y bajo acoplamiento.

Desde que comencé a estudiar en la universidad, me encontré con estos conceptos repetidas veces. ¡Y por suerte que así fue! Sin duda fueron una buena influencia en mi formación.

La telemática

En los noventas se hablaba mucho de telemática, un neologismo que algunos tratábamos de explicar al resto de la gente como la acción simultánea de las “telecomunicaciones” y la “informática”. Acción simultánea, me detengo un ratito en esta estación.

En las ciencias exactas se habla del principio de superposición, por el cual se puede analizar cierto tipo de sistemas, desglosándolos en partes individuales más sencillas. Por este lado me voy acercando al concepto que me interesa. Lo que se da en el espacio multidimensional de la Red es superior a una mera superposición de acciones y efectos. Hay otro concepto que es el de sinergía: en un sistema bajo ciertas condiciones, la acción total de sus partes funcionando en conjunto resulta superior a la suma de las acciones individuales de cada una de ellas. En esta dimensión digital de la Red, la sinergia surge principalmente de la colaboración.

Muchas de las tecnologías que conforman hoy el mundo de la informática y las telecomunicaciones comenzaron a definirse y desarrollarse fuertemente a fines de los años 1960’s. ARPAnet, la red del Departamento de Defensa de los Estados Unidos de América, los protocolos del TCP/IP, incluso otras redes diferentes a Internet, donde la colaboración compensó la escasez de recursos tecnológicos -en comparación a los disponibles actualmente-.

La alta cohesión y el bajo acoplamiento son conceptos que se utilizan mucho en el mundo de la programación orientada a objetos, pero considero que es apropiado introducirlos aquí, para llegar al punto que quiero analizar en mayor detalle.

Administrar la complejidad – La abstracción

El gran asunto es la complejidad. Administrarla, manejarla, codearse con ella permanentemente. Vivimos en un mundo lleno de complejidades, la propia y bella complejidad de la naturaleza y la complejidad de la tecnología que nos rodea, que ha alcanzado niveles hasta hace poco, inimaginables. ¿Cómo es posible que los seres humanos podamos seguir avanzando en una mejora incremental, paso a paso, sobre algo que ya resulta tan complejo como la tecnología actual? Especialmente compleja es la Red y todos los elementos que la componen, elementos físicos y de lógica. Parte de la clave, desde mi punto de vista, está en aplicación de los conceptos de alta cohesión y bajo acoplamiento de sus elementos constitutivos.

Entre estos elementos

– la infraestructura física
– la lógica de la red, algoritmos de ruteo y resolución de congestiones, protocolos
– el software y aplicaciones

La alta cohesión es un concepto que se relaciona con la capacidad para llevar a cabo una única función bien definida, de modo coherente y compacto.

El acoplamiento es la característica que se refiere a la dependencia de un elemento con otros. No es muy deseable que los elementos de un sistema complejo estén acoplados, ya que una falla en uno conllevaría a una falla general, y por otro lado, analizar un elemento para su comprensión o análisis, requeriría analizar también las entrañas de los elementos de los cuales depende.

En un buen diseño de dispositivos y software, un objetivo fundamental es reducir al máximo el acoplamiento entre componentes y aumentar la cohesión interna de cada uno.

Cuando hablamos de cohesión y acoplamiento nos estamos subiendo al caballo de la abstracción. Sin la abstracción sería imposible la mejora incremental de las tecnologías que son ya altísimamente complejas. La abstracción nos permite a los humanos, ignorar o “abstraernos” de detalles que no hacen al sujeto de análisis, y enfocarnos en lo que realmente se necesita conocer: la interfaz. Montarnos sobre la interfaz, sobre la capa visible de las tecnologías maduras, es uno de los secretos de la construcción de tecnologías en mejora permanente.

Historia

Qué sucedía a principios de los 90’s en Argentina.

Por esos años, en nuestro país no existía el acceso público a la Red Internet. Pocos países tenían acceso, y no a una Internet tal como la conocemos ahora. Allá por 1990 comenzaron a venderse los primeros modems (moduladores-demoduladores) de acoplamiento acústico a 300 baudios, y en algunos casos a 1200. Muchos no sabíamos para qué servían, creíamos que solo se utilizaban para enviar y recibir Faxes mediante un software muy primitivo -si lo comparamos con lo que existe hoy día-. Sin embargo, en algunos casos se comenzaron a utilizar para su propósito original, la transmisión de datos y no como faxes, y algunos fuimos un poquito más allá, y comenzamos a investigar qué más podíamos hacer con aquel artilugio externo, grandote, pesado y ruidoso.

La escasez como acelerador del ingenio

Escasez de velocidad de procesamiento y de transmisión de datos, sistemas operativos monotarea (vs. multitasking de ahora), no existía Google ni recursos similares, los lenguajes de programación eran menos avanzados, no ingresaban al país libros sobre temas demasiado específicos de informática. En medio de esa escasez nacieron los BBS (o Bulletin Board Systems), una suerte de islotes digitales desconectados entre sí, pero que recibían con brazos abiertos a visitantes “virtuales”, generalmente de a uno por vez. Muchos eran públicos, otros privados.

La metodología parece simple si uno lo piensa ahora, pero era compleja para la época. Una PC con un modem, una línea telefónica dedicada al BBS, un buen ventilador a mano, o algo que asegure un ambiente medianamente fresco -las PC de esa época recalentaban bastante- y paciencia para aprender y configurar decenas y decenas de archivos de texto plano donde debíamos configurar absolutamente todo. Windows 3.1 era el entorno de ventanas popular para PCs en esa época, pero no era apto para albergar a un BBS en su interior. Windows 3.1 era monotarea, y mientras estábamos en el block de notas, nuestro BBS se congelaba y no atendía llamadas. Entonces, DOS puro, equipo dedicado, no mas “doble uso de la compu”. “La compu del BBS, era del BBS”, hasta tanto salieron los primeros sistemas de multitarea, como DesqView, y más adelante el sistema operativo OS/2, de IBM.

Seguimos parados a principios de los 90’s.

Escasez total. Surgieron de esos islotes llamados BBS las primeras voluntades de unión. Somos seres gregarios, no cabe duda. Se formaron redes de BBS. Redes muy grandes y concurridas, en algunos casos -como FidoNet-, o no tanto, como EcoNet, SouthNet, y otras tantas. Los BBS dejaron de ser islas. Un mensaje posteado por un usuario en uno de ellos, podía estar en decenas de otros, “clonado”, al día siguiente o a las pocas horas. La unidimensionalidad usuario – BBS comenzó a convertirse en multidimensionalidad. El espacio comenzó a curvarse y plegarse sobre sí mismo. Dejamos de tener suelo y paredes, y empezamos a tener agujeros de gusano.

La breve historia de este tiempo realmente comenzaba a escribirse. Surgían las primeras muestras deubiquidad de los usuarios y la información. Surgían muestras de un ciberespacio en evolución.

La conversación pública comenzaba a escribirse. Una suerte de timeline comenzaba a crearse y la colaboración pasó a ser el denominador común de aquí en adelante.

Seguiremos avanzando sobre esta historia en la próxima edición.
Espero que les resulte interesante.

Les agradezco mucho por su lectura!

Gustavo A. Salvini
(Twitter: @guspatagonico)